Hoy les escribiré sobre algo que tengo muchas ganas desde hace mucho tiempo, hablar de lo que les hablaré hoy es hablar de algo y alguien, creación y creador, música y canta-autor, Richard Hawley y esa cosa tan bella, para la que al referirme a ella no encuentro una palabra más bella que 'música' por más que yo trato.
Más allá de constituir un espacio de tipo biográfico, me gustaría construir entre lineas mi propia vivencia de las canciones, podría hablar horas y horas del efecto de la -antes dije que no se me ocurría una palabra más bella, bueno todavía no se me ocurre, pero si tengo muchas ganas de dejar aqui unas cuantas palabras, no para referir, pero si para describir, asi que aqui voy- sonora obra artística de las musas en tiempo y espacio de Richard Hawley sobre mi vida.
Empezaré con algo reciente, 'don't stare at the sun', la escucho, los primeros riffs, me remiten a una tranquilidad que tal vez sólo conocí en el vientre y de los cuales no tengo recuerdos, y me proyecto todavía más hacia allá, una época en la que apenas fui proyecto de célula, una canción llena de nostalgia; '¿acaso vi tu rostro? pesa demasiado el estar solo esta noche, ah, no mires fijamente al sol por mucho tiempo, asustas a todo el mundo, si miras fijo al sol, no lo hagas demasiado'. Todo lo que quieres es proteger, todo lo que quieres es proveer, puedes estar hecho pedazos y aún asi das lo mejor de ti, probablemente no ha sido suficiente y de alguna manera piensas que mirarla a ella y pretender es apuntar demasiado alto, ¿como puedes pretender mirar al sol demasiado tiempo? Asi son algunas personas en nuestras vidas, amores platónicos les dicen. Después del coro la canción se envuelve -tal como la mayoría de las canciones que más me llegan- en un sólo de guitarra, que al empezar a escuchar su segunda vuelta mi cuerpo se piensa en un vals y empieza a girar hacia los lados, pocas son las canciones que me generan ese efecto, es como si la vida fuera una proyección escénica que alcanza su climáx cuando tu cuerpo entra en un sincronía total con la música y es algo hermoso, pero es algo que no entiendes, sobre todo cuando detestas bailar.
Hoy llovió, fue una lluvia deliciosa y pensé 'There's a storm coming', es una excelente opción, has tenido un día muy productivo y te quedaste sin pendientes para la tarde, no hay nada mejor que escucharla junto a la ventana y aunque Hawley te aconseje salir corriendo, disfruta, quédate un poco más, 'hay un barco navegando afuera en la noche, hay un corazón rompiéndose, creo que es el mío, hay una tormenta aproximándose, será mejor que corras chico, corre!' Siempre es bueno advertir cuando el corazón está en peligro, sospecho que éstas canciones pretenden ser una especie de deja vu auditivo, pero la voz de Hawley produce precisamente efectos opuestos, al menos a mi me transmite el mensaje; "hey estás cosas duelen, pero nunca te arrepientas, vive, ama, es la mejor cosa que hay" a un nivel de sub-consciencia asi figura mi herméutica y la moraleja al final del día.
Acabo de recordar que tengo un cápitulo de tésis pendiente y tengo que volver, despúes editaré ésta entrada para continuar con éste tema que me apasiona, la música y en éste caso de un romántico y empedernido crooner, mejor conocido como Richard Hawley "el Sinatra de la clase obrera".
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